Categoría: Sindical

febrero 18th, 2018 por Miliciano

El jueves 22 de febrero a las 19:00 en el Local Anarquista Motín habrá una charla informativa de la campaña “El trabajo mata”. Más información en la página de accidentes laborales.

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febrero 12th, 2018 por Comité del SOV

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febrero 12th, 2018 por Comité del SOV

 INEM, INSS, Prestaciones, indemnizaciones…Dudas frecuentes, situaciones de desamparo.

Este artículo es una pequeña aportación que pretende resolver las dudas frecuentes en esta materia y de paso hacer un pequeño análisis de porqué es necesario un cambio de actitud en la población. Asistimos con demasiada pasividad y resignación a las trágicas derivas que nos están llevando los gobiernos en materia de “beneficios sociales”. Queremos dar algunas respuestas de cómo está la legislación, para lo cual hemos contado con la ayuda de nuestro compañero abogado, Juan de la Lama. También hacer un análisis de las trabas administrativas, que nos dejan en situaciones de desamparo…

El sentimiento de frustración tras visitar una oficina del Inem o no tener posibilidad de demostrar, bien un accidente de trabajo, bien una enfermedad que te incapacite para trabajar, es algo conocido por la mayoría de la gente que ha trabajado al menos una vez en la vida.

Junto con la flexibilización del despido, la contratación temporal, el abaratamiento de la indemnización, la reducción de prestaciones y las exigencias cada vez mayores para cobrarlas, (recortes dados por las reformas laborales), existe un método muy directo y claro para acabar de ponernos trabas y desistir de recibir alguna ayuda, pensión o prestación: las trabas administrativas.

Tenemos toda una cadena de negligencias conscientes y mecanismos desde la administración y las mutuas en complicidad con la patronal, que conllevan verdaderos dramas en nuestra estabilidad emocional, nos abocan a diferentes penurias y además nos hacen adoptar una actitud pasiva frente a estas injusticias. A grandes rasgos, las cuestiones más sangrantes serían:

INEM:

Ofimatización de las consultas y la imposibilidad de pedir cita personalmente, lo que dificulta el asesoramiento personal y conlleva confusiones y difícil acceso para algunas personas. Existe también la posibilidad de penalizaciones a causa de algún error cometido por el desempleado debido a la dificultad para acceder a la información. Muchas veces somos asesorados por el encargado de seguridad, situación que nos produce rechazo, ya que esa persona está ahí precisamente para disuadirnos cuando nos cabrea alguna negligencia.

-Equivocaciones que impiden cobrar la prestación y que están sujetas a denuncias por parte de la afectada que pueden incluso perderse en procesos judiciales ¿por qué tenemos que perder tiempo y recursos por culpa de una mala gestión? Además de la angustia sufrida, no se contempla desde la administración indemnización alguna. Por ejemplo, el caso de alguien que cobrando prestación está de baja médica, lo que le impide ir a entrevistas y que por “error” puede que le quiten la prestación.

-Pérdida del desempleo por el rechazo a una entrevista de trabajo y acoso con entrevistas que incumplen los derechos laborales o la ética particular; hay que recordar que la prestación está sujeta a conseguir un trabajo.

Es habitual que cuando alguien cobra una prestación por desempleo de larga duración o cuantiosa, te envíen desde el INEM un montón de ofertas de empleo que de ser rechazadas “pueden” acarrear la pérdida de la prestación.

Hay que saber que…Si no vas a una entrevista o no sellas la cartilla, te quitan el paro. No se puede dejar de acudir a una cita, y hay que llevar cuidado con dejar un domicilio donde se reciban las citaciones o requerimientos, que si no, también te lo quitan.”

No entenderán razones ya que están deseando aliviar la molesta carga de tener que pagar al/a trabajador/a

Esto es así porque es una forma efectiva de presionarnos para encontrar trabajo y así disponer de nuestras prestaciones y utilizarlas en todo, menos en nuestro derecho de disfrute de las mismas.

Las entrevistas de trabajo que se ofrecen no necesariamente cumplen los requisitos del estatuto del trabajador; en restaurantes para doce horas de jornada, 6 días a la semana, como tarotista, , en marketing… Jornadas y condiciones que superan con mucho el ya desahuciado estatuto de los/as trabajadores/as…Y el INEM, no se hace responsable de facilitar mano de obra precaria…

El disfrute del paro es un derecho, pero siempre se lanzan mensajes desde el neoliberalismo de que hacemos mal cobrando sin trabajar.

Otros argumentos arremeten contra la gente mayor, desde que si gastan mucho en sanidad, o de porqué nos jubilamos tan pronto, tal o cuál, trabajó hasta los 80, años.

La realidad es que mucha gente mayor está sola, sobreviviendo con una pensión bajísima, o sin pensión, con problemas de salud, y con falta de atención en cuestiones tan básicas, cómo hacer la compra. Pero claro, enviar a una persona pagada, es un gasto público prescindible desde el estado. También existen las críticas a las personas problemas de salud que les impide trabajar, tomando bajas largas en el trabajo, haciendo culpable a la persona de sus dolencias, o incluso llegando a situaciones de acoso y dónde además te sientes culpable por no seguir la corriente del asqueroso sentimiento coorporativo. Esta sociedad cada vez se hace mas insolidaria, ya que van calando estos mensajes, obviando que la clase trabajadora es en su conjunto la que genera las riquezas.

-Cursos insuficientes. El chollo de los cursos mueve mucho dinero que se desembolsa de los presupuestos de la seguridad social.

Cualquier empresa o sindicato o patronal, si tiene una estructura docente, puede solicitar impartir cursos de formación. Esos cursos tienen una financiación muy diversa. Comunidad Europea, Estado, comunidades autónomas, ayuntamientos… la empresa tiene que estar informada por el BOE de esos cursos, reunir las condiciones que se expresan en los pliegos administrativas, y que le den el curso. Otra cosa es la corrupción que hay, pues muchas empresas no dan esos cursos; alguien se apunta, la empresa recibe la subvención, no se imparte nada, el trabajador firma que ha recibido esto o lo otro y la empresa se embolsa la subvención.”

Este dinero, el de los cursos, está justificado como algo necesario, pero las prestaciones que son obtenidas como usufructo de nuestro trabajo, NO. El dinero va a parar en forma de subvención a sindicatos oficiales y empresas privadas. Además de otros gastos capitalistas, pero es salirse del tema…

Cuentas bancarias; Las cuentas bancarias son de obligado uso; aunque existe una fórmula para cobrar en ventanilla, el proceso para solicitarlo es complicado y tedioso y a menudo se desiste ¿por qué tenemos que pagar a un banco? También está la fiscalización, ya que todas las operaciones económicas pasan por una cuenta bancaria. Parece un tema menor, sin embargo conlleva un gran control social, ya que toda nuestra economía esta vigilada y controlada, y a la larga aceptamos como natural la dependencia de los bancos. Y qué decir de las multas que se cobran inmediatamente (ojo con esta práctica, ya que aunque legalmente no pueden exceder en el cobro de una multa de una cantidad, lo hacen igualmente, esto conlleva esfuerzo y demanda para exigir el reintegro).

INSS, Inspecciones médicas.

Este es un tema delicado, ya que está en juego nuestra salud y hasta la propia vida (sin exagerar) llevándonos muchas veces a situaciones de desamparo total. La forma de funcionar es sencilla, poner todas las trabas posibles para así no dar ningún tipo de subsidio, prestación, pensión o baja permanente.

No existen baremos, existe el criterio médico respecto de las limitaciones funcionales y definitivas que tiene el paciente y relacionar esa limitación con el trabajo concreto que realiza.”

Los criterios médicos para establecer las limitaciones funcionales varían mucho de uno a otro…

… El problema principal se deriva del dolor, pues el dolor es difícil de objetivar en una prueba médica. Es el caso de las artritis, reumas, lesiones de columna, contracturas, fibromialgias…

Si no se está de acuerdo con la resolución del tribunal médico, se recurre ante los juzgados y habrá que convencer al juez que existen tales enfermedades que no se han valorado, del grado de incidencia de esa enfermedad, y las limitaciones que suponen.

Los criterios para reconocer incapacidades se han restringido mucho, vamos, que hay órdenes de no conceder incapacidades. O cualquier otra prestación, están muy restrictivos y rechazan muchas prestaciones que deberían haberles dado amparo. Esto es de lo más frecuente, y luego el juzgado da la razón a la administración. Aquí hay mucho abuso.”

Incluso se da la situación de pasar por el tribunal médico sin que se obtengan los resultados médicos necesarios para la valoración.

Hay que saber que la incapacidad se puede pedir estando o no de alta médica y luego el tribunal valora. Pero es difícil obtener una incapacidad si uno está de alta médica y trabajando. Otra cosa es que esté en el paro, entonces no tiene baja médica y puede ir al tribunal…

…Es imprescindible estar en ‘situación asimilada al alta’, es decir, si está en el paro, que esté como solicitante de empleo y sellando la cartilla”

Igualmente es difícil conseguir una incapacidad en paro. Como ya se sabe, los recortes son a costa de nuestra salud. Los médicos no te informarán de tus derechos, por lo tanto debes empezar a saber cómo funciona el mundo de las bajas, ya que a menudo se torna una carrera contra el tiempo, las mutuas y la administración. Te exigen todas las pruebas posibles para llegar al tribunal, y sobretodo no trabajes si no te encuentras en condiciones para hacerlo, por mucha presión que tengas de la empresa y las mutuas.

Depresión, estrés, ansiedad…. Si yo sufro depresión, ¿puedo pedir incapacidad temporal?

Sí, y será el médico quien la valore. De los 18 millones de trabajadores de alta en la Seguridad Social, unos cuatro millones están medicados por ansiedad y estrés. Tenemos una sociedad enferma y los médicos no hacen mucho caso a las depresiones, dicen que se curan saliendo de casa y trabajando, pero sí, si hay un cuadro de ansiedad se da la baja, otra cosa es cuánto dura la baja. Los médicos están sometidos a controles muy fuertes, y si tienen muchos pacientes de baja, reciben revisiones y les llaman a capítulo. Todo esto de forma muy sutil e inconfesable. Vivimos en una sociedad enferma, como consecuencia de la sobreexplotación laboral, y no se quieren asumir los costes que origina un sistema inhumano de trabajo…

…Parece más bien al contrario, que el sistema productivo no esté diseñado para producir con eficacia, sino para cargarse al trabajador/a, como si fuera obra de un psicópata que se solaza viendo el sufrimiento ajeno. Es muy fuerte la deriva social en la que estamos, la tensión y la violencia interna que hay en la sociedad. El ciclo de violencia interna siempre ha concluido en una guerra y vuelta a empezar. Estamos en la antesala de algo muy siniestro, cualquiera con un mínimo de sensibilidad puede comprobar la degradación social y la tensión de los individuos. Estamos antes un experimento social sin precedentes.”

Hay que saber que …la empresa tiene responsabilidad por enfermedades derivadas del trabajo, sin embargo la depresión, ansiedad o estrés no se contemplan como tal. Para otras enfermedades derivadas del trabajo, hay que iniciar un proceso probatorio, juntar todas las pruebas posibles y entender que muchas lesiones que padecemos son producto de nuestro trabajo…

Puede tener responsabilidad si es por una falta de seguridad o salud laboral. Se inicia con denuncia en la inspección.”

Accidente Laboral: una querella criminal por accidente laboral, con pruebas de negligencia ¿es viable?¿cuánto tiempo tienes?

Para pedir indemnización por daños y perjuicios por secuelas derivadas de un accidente, el plazo es de un año desde la fecha de alta médica. Es la acción civil. Para la acción penal depende del tipo de infracción y de la calificación de la misma como delito leve o grave, estaríamos hablando de un plazo mínimo de prescripción de seis meses.

Sí es viable la querella, es imprescindible presentar denuncia en la Inspección de Trabajo inmediatamente que suceda el accidente, pues luego las empresas arreglan los defectos y el inspector cuando va a hacer el informe, seis meses o un año después, no encuentra nada.”

Para terminar, un breve análisis de lo que serán nuestras pensiones de acuerdo a los últimos saqueos por parte del gobierno¿Cuánto calculas que será una pensión medía, dentro de 10 años, en el rango de trabajadores/as más precarias?

Teniendo en cuenta la temporalidad. Estimación. La pensión mínima está tasada en función de la edad del beneficiario, normalmente es un porcentaje del Salario Mínimo Interprofesional. La cuestión es que la pensión mínima se va a convertir en la pensión media, pues es muy difícil que alguien complete una vida laboral completa, por la precariedad, y más que pueda trabajar hasta los 70 años, de tal forma que cuando llegue la edad de jubilación, los últimos años a tener en cuenta no se han trabajado. Por lo tanto la pensión media será la mínima.”

Para saber más sobre estos temas y sobre Accidentes laborales-Mutuas y acoso…

http://accidenteslaborales.sovmadrid.org/

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febrero 8th, 2018 por Comité del SOV

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enero 28th, 2018 por Miliciano

El viernes 24 de enero un grupo de militantes de nuestro sindicato se volvió a presentar ante la Clínica Americana, para seguir informando a quienes por allí se encontraban de la actuación de dicha empresa con nuestra compañera, aun cuando en un intento cobarde y ruin por parte de los responsables de la clínica, se está intentando cambiar el aspecto de la misma, como si un cambio de pintura o de nombre fuera suficiente para eludir sus responsabilidades.

Se repartieron más de mil panfletos explicando el conflicto, y fueron numerosas las personas que, conocedoras del conflicto por anteriores piquetes, se acercaron a interesarse por la marcha del mismo.

Que sepan los responsables de Clínica Americana y toda la patronal que nuestra solidaridad no tiene límites, y vayan donde vayan encontrarán militantes de la CNT que descubrirán sus artimañas y engaños.

Si nos tocan a una, nos tocan a todas

#Solidaridad

#Anarcosindicalismo

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enero 16th, 2018 por Miliciano

Continuando con la campaña contra los accidentes laborales, hoy nos hemos reunido frente a una mutua de FREMAP.

Frente a la mutua hemos estado unos 20 compañeros repartiendo planfletos e informando a la gente que pasaba y salía de la mutua preguntando y pidiendo información, se portaban banderas y una pancarta y mediante un megáfono se proclamaban varias consignas, numerosos transeúntes se paraban y se informaban dando muestras de apoyo a la campaña.

Denunciamos el trato que dan las mutuas a los accidentados, solo fijándose en el dinero y generar beneficios y no en la propia salud del trabajador, también el desvío de fondos hacia estas empresas privadas quitándoselos a la sanidad pública.

Con este apoyo demostramos que la gente que sufre accidentes laborales no están solos y seguimos luchando por acabar con estos asesinatos por parte del Estado y la patronal.

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diciembre 16th, 2017 por Miliciano

SOV Madrid 2005-2017: 12 años de lucha

En este artículo relatamos la trayectoria de nuestro sindicato en los últimos 12 años, materializada en una infinidad de conflictos sindicales y sociales. El espacio nos obliga a seleccionar solo un porcentaje de los mismos, y dejar para el recuerdo muchos otros que salieron adelante. No podemos hablar de conflictos ganados y perdidos porque en todos dimos el máximo de nuestras fuerzas a través de la acción directa. Solo se pierden aquellas luchas que se dejan en manos de un juez o un burócrata. En el apoyo mutuo los/as anarcosindicalistas siempre ganamos, porque con la acción directa damos pequeños pasos hacia nuestro objetivo transformador. “Cuando las reformas o mejoras se obtienen como una concesión negociada de los opresores, sirven para fortalecer el sistema y sus privilegios; pero cuando son fruto de la lucha y conquista de los oprimidos, entonces facilitan el camino a la revolución.” (Errico Malatesta).

Dividido en 3 entregas debido a la extensión, aquí tenéis una trilogía de 12 años de lucha:

– SOV Madrid 12 años de lucha, 1ª parte (2005 – 2009)

– SOV Madrid 12 años de lucha, 2ª parte (2010 – 2013)

– SOV Madrid 12 años de lucha, 3ª parte (2014 – 2017)

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noviembre 26th, 2017 por Miliciano


Desde el viernes 24 de noviembre al 3 de diciembre
en horarios de viernes de 17:00 a 20:00h, sábado de 12:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 y domingo de 12:00 a 14:00 y de 15:00 a 20:00 se puede visitar la exposición colectiva en ABM Confecciones que reflexiona en torno al siguiente texto: 

 

Hace ya algún tiempo que el concepto de revolución, después de dos siglos en los que había ocupado un espacio de centralidad en el discurso y en la experiencia político y social, parecía desgastado, propio de un tiempo pasado y sin posibilidad de recorrido futuro. Su aparente agotamiento, en la era del cinismo difuso, estaba asociado a la soberbia proclamación del triunfo definitivo del modelo capitalista neoliberal el cual, a través de uno de sus ideólogos más destacados: Francis Fukuyama, decretaba el fin de la historia. En definitiva, el advenimiento definitivo del reino de la libertad, esto es la autorealización de la historia en términos neohegelianos. El malestar social, sin embargo, no parecíaconfirmar estas tesis. A lo largo de un mundo sometido, cada vez más y gracias a la expansión tecnológica, al imperio del capital transnacional, en una versión concreta de la globalización, se fueron sintiendo las consecuencias catastróficas de un sistema desregularizado y privatizador.
En dicho contexto, emergían diversas respuestas que se resistían a este celebrado fenómeno, desde la aparición en la escena política del populismo, en el mejor sentido de esta noción, latinoamericano hasta los movimientos sociales antiglobalización. A pesar de estas respuestas la atmósfera social predominante, al menos en el contexto occidental, parecía estar dominada por una desesperanza donde las posibilidades de transformación se habían desvanecido en el pasado. De este modo, los únicos cambios que podían concebirse eran los que el propio sistema dominante ofrecía en términos de expansión del capital y desarrollo de la tecnociencia. De entre aquellos que sentían esta opción única como una forma de opresión, no pocos percibían como única salida a esta situación, la sustitución del anhelo revolucionario por el deseo del advenimiento de la catástrofe definitiva. Esto es, la revolución se tornó en apocalipsis. Muestra de tal ambiente lo constituye la producción cultural de los tiempos recientes donde han proliferado trabajos cinematográficos, televisivos o novelas cuyos argumentos han estado basados en el fin del mundo ya sea por catástrofes naturales, habitualmente provocadas por el desarrollo de un modo de vida capitalista expansivo, o por la aparición de un otro monstruoso en diversos sentidos.
En todo caso, la colonización del imaginario global por parte del sistema dominante como ideología única ha tenido como consecuencia la imposibilidad de imaginar un mundo otro y, ante el descontento social con esta propuesta, el recurso a la idea de fin de los días como vía de escape a estas condiciones vitales. Es en este sentido en el que Fredric Jameson se manifestaba a mediados de los noventa del siglo pasado: “Parece que hoy en día nos resulta más fácil imaginar el total deterioro de la tierra y de la naturaleza que el derrumbe del capitalismo; puede que esto se deba a alguna debilidad de nuestra imaginación.” Lo que Jameson atribuye a la debilidad quizás haya que considerarlo desde la perspectiva de la saturación y el control de la imaginación, donde la producción cultural tiene su responsabilidad en cuanto que constructores de las narraciones constitutivas de realidad efectiva y posible. Se abordará aquí, de este modo y más adelante, cual ha sido el papel que históricamente y en el presente ha jugado la cultura y el arte cuando se ha inmerso en la imaginación revolucionaria.
Como se expresaba al inicio, con el cambio de milenio parecía que ya estaba todo hecho. El modelo demoliberal se consolidaba y las vías alternativas habían quedado ocluidas en virtud de un desfondamiento de los relatos de transformación propios de la modernidad. Desde unos años antes, sin embargo, venía larvándose una rebelión que tendría paradójicamente como sujeto revolucionario a la clase dominante. La rebelión de las élites, como la denominó Christopher Lasch en 1995 , define un fenómeno donde las clases privilegiadas, del entorno económico y político, deciden liberarse de los vínculos que los unen al resto de la sociedad y dar por finalizado unilateralmente el contrato social. Establecen así un mundo aislado presidido por una pulsión de acumulación total, material y de poder, y la falta de una genuina empatía con el resto de la sociedad, no estando dispuestos a una distribución, ni siquiera mínima, de la riqueza salvo que ésta suponga un incremento de su poder sobre esas poblaciones. Esto supone, según Lasch, una fragmentación de los estados y una traición a la democracia.
El punto álgido de esta revolución desde arriba, y desde luego más visible para la población en general, será la crisis financiera que estalló hacía 2007 y que bajo esa forma ocultaba un cambio de paradigma, cuyos orígenes se situaban décadas atrás, que han provocado un escenario de devastación social. En esta situación se ha revitalizado en el imaginario social la idea de revolución cuyas expresiones más visibles, al menos mediáticamente, lo han constituido, entre otros, fenómenos como las primaveras árabes, el 15 M en el Estado español o el Occupy Wall Street neoyorquino. Ante esa aparente recuperación social de lo político y la situación actual de los contextos donde acontecieron ―el fracaso de la vía árabe y la elección de Mariano Rajoy y Donald Trump como presidentes― cabe preguntarse por la efectividad “real” de esos movimientos.
El mencionado interrogante ha abierto un debate amplio y controvertido del que, en estos momentos, no nos ocuparemos aquí. El objeto de la propuesta que se presenta es analizar cómo la producción artística se ha tratado con las diferentes manifestaciones de la revolución, puedan ser consideradas éstas más o menos genuinas, y qué posturas pueden adoptarse desde este territorio en un momento de emergencia de la noción revolucionaria. Se ha decidido tratar este asunto en un momento en el que se cumple el centenario de la Revolución de Octubre, que al parecer se ha convertido en una efeméride incómoda tanto dentro como fuera de Rusia. La elección de este marco ha estado asociada a que en los primeros tiempos del referido acontecimiento existió una nítida confluencia entre lo político, lo social y lo artístico en un lugar que pretendía construir revolucionariamente, desde una posición aparentemente igualitaria, una utopía social que, a la postre, terminaría con el fracaso de sus principios por el advenimiento del estalinismo.
Si se trata de establecer una genealogía de las relaciones entre lo artístico y la revolución podríamos remontarnos a los tiempos de la Revolución francesa. Bajo su influjo, años más tarde de este fenómeno revolucionario, sostuvo que el arte debía ser una vanguardia que fuera decisiva en la transformación social: “Seremos nosotros, los artistas, la vanguardia: el poder del arte, en efecto, es más inmediato y más rápido […] ejercemos una influencia eléctrica y victoriosa.” A partir de ese momento, serán muchas las evidencias de los vínculos entre los movimientos revolucionarios y lo artístico. A pesar de las mismas, la historiografía y la teoría clásicas, ideológicamente situadas bajo la apariencia de neutralidad, ha tratado de ocultar dichas relaciones. En palabras de Gerald Raunig:
“La historia del arte, la crítica de arte y la estética evitan alegremente mencionar lo que hay de político en el arte, permaneciendo especialmente mudas sobre las concatenaciones del arte y la revolución. Dado que son muchos los grandes nombres de la historia del arte que también estuvieron implicados en revoluciones, los peligrosos cruces entre activismo artístico y político con regularidad se trivializan, menosprecian u omiten. El “y” no se permite; tanto el arte como la revolución pierden su cualidad maquínica cuando se historizan y filtran a través de las disciplinas del arte. De la época en que Gustave Courbet se interesó cada vez más por las políticas culturales, en la década de 1860, la historia del arte sólo relata su declive artístico, y del Courbet revolucionario, miembro del Consejo de la Comuna de París, nada se dice. A pesar de que los situacionistas jugaron un papel importante en los acontecimientos que condujeron al Mayo del 68 en París es justo esta fase, y no su fase inicial antiarte de los cincuenta o de las películas de Debord en los setenta, la que se mantiene en la oscuridad. Y si algunas prácticas artísticas actuales desembocan en solapamientos temporales entre las máquinas artísticas y las máquinas revolucionarias al interior de las corrientes antiglobalización, de las luchas migrantes o del movimiento contra la precarización, puede que quizá se las explote puntualmente en el campo artístico, pero no son incluidas como prácticas transversales en el canon de los estudios artísticos.”
Este mismo autor, precisamente, señala “cuatro modos de agenciamiento” entre arte y revolución, que suponen maneras o modos en las que esta relación se ha ido produciendo a lo largo de la historia . Dicha propuesta resulta interesante aquí para abrir un campo reflexivo en torno a cómo las prácticas artísticas pueden relacionarse con el fenómeno revolucionario. A continuación se delinearán las características básicas con las que este autor define estas cuatro categorías.
La primera de ellas, que responde a la denominación de “modo secuencial”, se define literalmente como: “Las prácticas secuenciales de unas máquinas siguiendo a las otras se desarrollan a lo largo de líneas temporales que sugieren una secuencia: arte, revolución, arte de nuevo.” En estos métodos los artistas se involucran en procesos políticos y revolucionarios y vuelven posteriormente hacía posturas artísticas. Sería necesario, no obstante, desarrollar un posicionamiento crítico a una lectura que delimite tan claramente estos periodos, estando la labor de la internacional situacionista, que el autor utiliza para ejemplificar este modo, siempre en profunda relación con ideales revolucionarios, antes del Mayo del 68 y después de éste.
Continuando con diferentes modos de agenciamiento encontramos el denominado “concatenación negativa” basado en un choque por profundas incompatibilidades entre las estructuras artísticas y políticas y que se retrata en la acción Kunst und revolution , desarrollada por el accionismo vienés en junio de 1968. Esta obra corresponde a la fase más política de dicho movimiento artístico, y puso de manifiesto los diferentes intereses entre los estudiantes organizadores y los propios artistas. De esa pugna en forma de acción artística derivaron negativas consecuencias. Por un lado la disolución de la organización político- estudiantil que había preparado el encuentro y por el otro una violenta persecución mediática y judicial que acabaría con el exilio de los artistas. Sin embargo y a pesar de lo “negativo” de este modo de relación entre arte y revolución, supone un agenciamiento entre ambos, muy lejos de la “negación de la concatenación” que niega que tal relación pueda existir.
Diferente a este choque resulta la “concatenación jerárquica” determinada por la posición de superioridad de una de las máquinas frente a la otra. Casos en los que los movimientos políticos y revolucionarios se apropian de los elementos del arte subordinándolos a sus intereses o también casos de artistas que utilizan el sentimiento de lo revolucionario desde una razón cínica. No obstante, esta subordinación ha sido en muchos casos una elección de los propios artistas, como es el caso de algunas de las prácticas llevadas a cabo durante las vanguardias soviéticas, donde el arte era entendido por éstos, como una parte más de la revolución y su finalidad era divulgar ésta.
Finalmente enunciaría la “práctica transversal” donde se realizan ejercicios de cuestionamiento del sistema capitalista y la precariedad a través de tácticas de activismo cultural, génesis de propaganda, reapropiación de publicidad y eslóganes corporativos, carteles, grafitis… Ejemplificadas en grupos como Yomango y plataformas revolucionarias como EuroMayDay, y que suponen para el autor una manera de convivencia entre ambas que no produce confrontación, como queda expresado literalmente:
“En esta situación el arte y la revolución no emergieron como dos campos diferentes como dos bloques opuestos, sino ambos como máquinas que fueron capaces de solaparse en ciertos puntos. Es en este solapamiento de la máquina revolucionaria y la máquina artística donde y cuando la molecularidad y la transversalidad suceden.”
No se trata aquí de adherirse a ninguno de los modos que propone Raunig como táctica adecuada para establecer una relación entre arte y revolución. Ni si quiera de confirmar o criticar el sistema analítico del mencionado autor que tiene como resultado el despliegue categorial antes desarrollado. Más bien la intención, de la inclusión de estos argumentos en el presente texto, es aportar materiales que faciliten el debate de un asunto de gran complejidad como es el de las relaciones entre las prácticas revolucionarias y las artísticas. Seguidamente se ampliarán las referencias con los argumentos que David Roberts desplegó en su análisis sobre la pieza teatral de Peter Weiss, de 1963, La persecución y asesinato de Jean-Paul Marat representada por el grupo teatral de la casa de salud mental de Charenton bajo la dirección del Marqués de Sade, cuyo título se suele acortar como Marat/Sade. Roberts establece su marco de análisis desde una óptica en la cual asume que el trabajo de Weiss confronta dos modos concretos, y hasta cierto punto contrarios, en los que la producción dramatúrgica aborda la praxis revolucionaria. En este sentido señala:
“La confrontación de Brecht y Artaud es indudablemente central para el poder perturbador y la fascinación de Marat/Sade ha sido ampliamente reconocida por los críticos. Lo que, sin embargo, no se ha reconocido es que Weiss está confrontando aquí las dos formas teatrales más radicales del proyecto vanguardista de cancelar la separación entre arte y vida. El teatro racionalista del extrañamiento didáctico y el teatro de la locura, el crimen y la revuelta han sido concebidos como críticas prácticas de la representación autónoma y cerrada y del teatro como institución, ya que cada uno intenta escapar de la contención institucional del arte cruzando las fronteras que separan la representación de la realidad, el escenario de la audiencia. Pero por supuesto de maneras radicalmente opuestas, ya que sus concepciones de los fines del arte derivan de premisas antropológicas mutuamente excluyentes.”
Esta contraposición que establece Weiss en lo relativo a como se asume la práctica vanguardista desde lo artístico opera, asimismo, en la constitución de dos genealogías que desbordan este marco para proyectarse a los campos de lo social y lo político y que agruparían a Brecht y a Marx cuya figura teatral sería Marat, por un lado, y a Artaud y Freud representados por Sade, por la otra. Estas dos líneas se confrontan en el marco temporal que siguió la Revolución francesa, exponiendo uno de los asuntos que se originó en ese momento y que quedó en suspenso: “El arte como liberación y la liberación del arte […]” Esta dialéctica, a juicio de Roberts, irresoluble trae consigo la consecuencia de arrojar luz sobre la propia naturaleza represiva de la Institución Arte “[…] al contrastar la «revolución en el teatro» de la vanguardia con la obra de la Revolución.” En este sentido, la propuesta que encierra el Marat/Sade de Weiss, según los argumentos de estirpe postmoderna de este autor, no se orientaría hacía una resolución de este conflicto entre posiciones enfrentadas en su trato con la revolución. Más bien se articularía por un impulso develatorio del “marco institucional de la representación” , operando, en definitiva, como autocrítica inmanente del arte. Este planteamiento, que ha fundamentado numerosas muestras de arte político y social de las últimas décadas, supone, hasta cierto punto, una suspensión de las posibilidades del arte de intervenir de manera directa, inmersiva, en los procesos revolucionarios. Es dentro de la institución, por tanto, que las prácticas pueden actuar políticamente, mostrando el carácter contradictorio del arte y apuntando, sin el poder de realización, hacía un horizonte utópico que sólo puede ser enunciado en el interior de dicho marco. Roberts, en este sentido, enumera las diversas opciones que se manejan en la pieza de Weiss, correspondiendo las dos primeras a las posturas de Brecht y Artaud respectivamente, para concluir que la potencialidad revolucionaria del arte sólo puede ser preservada dentro de la institución que se inserta en el devenir de una historia inacabada. Sobre estos asuntos afirma:
“El fin del «arte» (la obra dentro de la institución) puede ser: 1) la revolución como liberación de la prisión externa e interna; 2) la anarquía y la desublimación, el retorno de lo reprimido, como la liberación de todas las normas externas e internas, incluso las normas represivas que definen e encierran institucionalmente la locura, una orgía de destrucción; 3) la asimilación de la liberación por el reforzamiento de la institución, el orden napoleónico como resultado de la Revolución. Todos estos finales están «contenidos» en Marat/Sade como realidad histórica (2 y 3) o como historia inacabada, es decir, como posibilidad utópica (1). Pero por supuesto el verdadero fin del arte sólo puede ser la utopía, sólo ella sería el fin real de la obra, la verdadera huida de la historia, el fin de las repeticiones de revuelta y represión. Es por esta razón que el fin utópico del arte sólo se puede expresar en el arte ―y esto quiere decir dentro de la institución. Entre las alternativas de la destrucción de la institución ―la desublimación del arte― y su reforzamiento ―la «autonomía» reforzada del arte―, y más allá de ellas, Peter Weiss mantiene la dialéctica en suspenso.”
Más allá de las consideraciones críticas que este tipo de discurso pueda suscitar ―a la vista de los discretos resultados, en términos de transformación, que han obtenido las prácticas artísticas de carácter autocuestionador [fundamentalmente desde la Crítica Institucional] que desde lo institucional se han producido con cierta frecuencia en las últimas décadas― resulta de gran interés aquí el análisis de Roberts en relación con los diversos modos en los que la práctica artística se ha relacionado con lo social y lo político en el contexto del impulso revolucionario.
En conclusión, de lo que se trata aquí no es de establecer unas tácticas que se consideren efectivas o útiles en su aplicación en la confluencia de estas prácticas, las del arte y las de la revolución, más bien, como antes se ha indicado, la intención es la de abrir un interrogante que propicie un espacio de reflexión y acción en torno al problemático y complejo lugar de intersección entre el arte y la revolución.


 

 

 

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Imagen del piquete
noviembre 15th, 2017 por Miliciano
Nuevo e importante piquete contra esta clínica de estética especializada en la explotación y el robo a sus trabajadorxs. Importante porque esta vez acudíamos sabiendo que nuestra compañera había sido demandada por la propietaria, que no contenta con robarla y no pagarle los meses que había trabajado, ahora parece querer parar los piquetes de CNT mediante la denuncia a título personal.
A la hora en punto y a las puertas de la nefasta clínica nos dábamos cita unxs 16 compañerxs con la premisa clara de demostrarle a la propietaria que las falsas denuncias y los trapicheos de su abogado no van a parar nunca nuestros piquetes.
Lectura integra del panfleto informativo en diversas ocasiones y coreo de consignas contra la clínica y su propietaria: paga lo que debes sinvergüenza, llama a la policía y demándanos a todxs no tenemos miedo, este conflicto lo vamos a ganar…
Reparto muy fluido de panfletos (algo normal porque la calle Bravo Murillo es muy transitada) y mucha colaboración por parte de la gente del barrio que no dudó en pararse a informarse sobre el conflicto y felicitarnos incluso por lo que estamos haciendo. De hecho mucha gente se paraba y nos contaba pestes sobre la propietaria del negocio, que parece no gozar de muy buena fama en su propio barrio. Tras varios meses de lucha hemos ido poco a poco vislumbrando algo que todxs ya sabíamos: que la acción directa es necesaria y da sus frutos.
Sabedorxs de que la clínica cerraba a las siete de la tarde decidimos ampliar media hora más la duración del piquete de cara a encontrarnos con la propietaria, algo que finalmente no sucedió ya que esta no bajó, pese a que pasaba ya más de media hora del horario de salida.
Tras la finalización del piquete visita rutinaria de la policía que pidió el DNI a varios de los compañeros que aún permanecíamos allí de recogida.
Y vuelta al sindicato con un posible comentario bastante extendido: ¿Cuánto tiempo va a aguantar la estafadora propietaria de la clínica?
Evidentemente volveremos hasta que la compañera sea indemnizada y recupere la totalidad del dinero sustraído, porque la dignidad la recuperó desde el primer minuto que decidió plantarle cara a esta aberrante estafadora.
Es el momento:
NI UN PASO ATRÁS!!!
ESTE CONFLICTO LO VAMOS A GANAR!!!
Ahora y siempre:
SOLIDARIDAD, APOYO MUTUO Y ACCIÓN DIRECTA!!!

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Pancarta
noviembre 6th, 2017 por Miliciano

A las 12:30 de la mañana daba comienzo la concentración convocada en el Mº de Empleo y Seg. Social. Cerca de 40 compañeros de diversos sindicatos del SOV de Barcelona, Transportes, Enseñanza, Metal y del SOV de Madrid nos situamos frente a la puerta principal que se haya en el interior, mientras otros compañeros se dispersaron abarcando las entradas exteriores para panfletear y llegar al máximo posible de personas que se encontraban en los alrededores en ese momento.

Pese a no ser un día especialmente concurrido, nuestras voces se hicieron oir por todos los transeúntes que se hallaban ahí. Expresando nuestra total indignación en la que hemos basado nuestra campaña “El trabajo mata” “Las Mutuas Rematan” y que finalmente deparará en una manifestación en el centro de Madrid.

Tras comenzar leyendo el panfleto, que pudo escucharse en reiteradas ocasiones, se corearon consignas como “No son accidentes, son asesinatos”, “Accidente laboral, terrorismo patronal”, “Terroristas son, el Estado y el patrón”,…

Tampoco dejamos de lado dirigirle unas palabras a la ministra Fátima Báñez, y por supuesto, también las hubo para la criminal y monstruosa Reforma Laboral. Todo esto transcurrión ante la atenta mirada de la UIP y la Policía Municipal, a los que no dudamos en señalar como los piquetes del patrón.

La concentración se llevó a cabo sin ningún tipo de incidentes, llegando a su fin entorno a las 14 h, pudiéndose notar una gran motivación por parte de los compañeros que asistieron, algunos de ellos incluso acompañados de sus hijos.

¡¡Ante los asesinatos de la patronal, ni un paso atrás!!

Imagen de la concentración

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