🟥Piquete contra la explotación en Raíces y Barriles ⬛️

El pasado martes 10 de diciembre un grupo de militantes de la CNT-AIT madrileña se concentró ante este restaurante para denunciar la explotación y los abusos en este establecimiento:

Son las 18:00hs de la tarde del 10 de diciembre hace frío y el día es desapacible, pero no lo suficiente malo para que la solidaridad de la anarcosindical CNT-AIT entre en acción.

Estamos en un zona industrial de Suances (Madrid) una zona mezcla entre parque empresarial y polígono industrial. En la esquina prácticamente enfrente tenemos las rotativas del diario El País, un poco mas atrás la famosa armamentística de guerra Indra, un poco mas arriba los estudios donde se graba El Hormiguero. Es una zona que aunque parezca raruna por el tipo de polígono industrial/empresarial lleno de oficinas y de naves industriales.

Nos vamos juntando compañeres de distintos lugares de la ciudad y de la provincia de Madrid, cada une de nosotres va llegando después de una jornada dura en sus respectivos trabajos, están cansades, pero ante la defensa de una injusticia todes hacemos de tripas corazón para solidarizarnos con una compañera a la cual patronal ha despedido impunemente después de dejarse la piel con jornadas extenuantemente infinitas, donde arriesgaba su integridad física y su salud para levantar una nueva cafetería del explotador. La había contratado indefinidamente mediante contrato verbal que no ha respetado.

Comenzamos a desplegar la pancarta, sacamos el comunicado de denuncia de la tropelías del Grupo Raíces y Barriles, encendemos el megáfono, y… Comenzamos la acción directa sindical del acto de denuncia de la empresa para plantarles cara y denunciar públicamente que lo que ha hecho no es de justicia social y ni un ápice lo vamos a permitir.

Empezamos con la lectura del comunicado de denuncia, se van relatando los hechos y se van gritando al unísono los lemas de la anarcosindical.

¡El Sindicato de Oficios Varios madrileño de la CNT-AIT no se achanta ante nadie!

De repente, vemos a dos tipos que graban con sus móviles, en ningún caso se identifican ser de la empresa, van arropados de más personas. ¿Temerán algo?

Se les informa que no les damos el consentimiento para grabar, por algún momento se ponen chulos y llegan a levantar la mano a dos compañeros. Buscan amedentrarnos, provocarnos para que la acción sindical sea tildada de otra cosa. Se arropa a les compas y se prosigue la acción directa, conseguimos que dejen de grabar.

La patronal como de costumbre llama a las fuerzas represoras del Estado. Las cuales, como no. Llegan con sus chalecos antibala estirados como un pincho moruno y con la característica actitud chulesca que les acredita como maderos.

Identifican a un compañero, al energúmeno empresarial también y se quedan haciendo el paripé de turno con la emisora para ver si puede detener a alguien y verificar si la acción sindical está de acuerdo a sus leyes. Una vez confirmado por sus jefes que todo está en regla, se les bajan los humitos y se van. No así y todo, una vez que se marchan se dan una vueltica más a chusmear.

Nosotres seguimos con nuestra acción denunciando y gritando nuestros lemas.

Ya cuando el frío va entrándonos hasta el tuétano, decidimos que es tiempo de ir plegando, pero sin verbalizarlo aun.

Cuando observamos que el señorito de los aspavientos y de cara desencajada probablemente el empresario para un coche de la policía nazional y erre que erre, vuelve con la matraca para que nos vayamos.
Uno de los policías ya curtido en años dialoga con el empresario haciendole saber que no pueden hacer nada ante un conflicto sindical.

Ya con el frío en los huesos, comienza a caer algo de chirimiri mezclado de lluvia que quiere caer pero no se atreve. Decidimos que ya fue suficiente por el día hoy. La solidaridad surtió efecto, nuestra presencia sacó de sus casillas al empresario, y bueno todo quedó visto para una posible conciliación o no con Raíces y barriles.

Nos despedimos entre compas. Tal como llegamos cada quien se va marchándo con la satisfacción de haber hecho justicia social para con la compañera despedida.

Ya en el coche saliendo del aparcamiento, cual es nuestra sorpresa cuando vemos un coche de la policía municipal parándose en medio de la calzada en un cruce con semaforo verde, no va con los pirulos puestos, hace maniobras peligrosas con el coche que pone en riesgo la circulación. Cuando ¡oh, sorpresa! estaciona junto a Raices y barriles.

La intención de prohibir el megáfono que pretendía prohibir el empresario podría haberse llevado a cabo.

La compañera para nada exageraba cuando hablaba del tipo de empresa a la que nos enfrentábamos.

Seguiremos dando la batalla y solidarizándonos con la compañera hasta que el conflicto sindical finalice y que el empresario sepa que no habrá agresión sin respuesta.

¡Viva la lucha de la clase trabajadora!

¡Viva la CNT-AIT!

SOV CNT-AIT
Author: SOV CNT-AIT